La cuarta revolución industrial ya está aquí, se espera que tenga un papel determinante en el futuro de la industria, de ahí que también se la llame “industria 4.0“.

Muy similar al que tuvieron avances tecnológicos como la máquina de vapor o la producción en masa en anteriores revoluciones industriales.

En la historia de la humanidad, se dice que han habido tres grandes revoluciones industriales, cada una de estas revoluciones ha permitido alcanzar cotas de productividad hasta ese momento desconocidas.

Todo comenzó en el siglo XVIII con la explotación de la energía generada por el agua (el vapor y las corrientes de agua) permitiendo la mecanización de sistemas productivos.

Casi doscientos años después, llegó la electricidad, seguida de cerca por la innovación en los sistemas de transporte físicos y culminando con los sistemas de producción en serie.

La tercera revolución industrial arranca con la segunda guerra mundial y la llegada de las primeras computadoras, las nuevas tecnologías de la carrera espacial y el desarrollo de los microprocesadores permitieron la automatización de muchos procesos.

Ahora estamos a las puertas de la cuarta revolución industrial, que gracias a la robótica, las nuevas interacciones hombre-máquina y la digitalización y conectividad totales permitirán que nos movamos hacia un nuevo horizonte algo incierto de momento.

Si intentamos ir más allá y sintetizamos qué es lo que implica cada una de estas revoluciones, podemos darnos cuenta de que lo que realmente a causado estos grandes cambios han sido conceptos mucho más sencillos.

En el punto en que nos encontramos actualmente, el mero hecho de poseer información no es suficiente. Hay que saber procesar dicha información y convertirla en un conocimiento que podamos aplicar.

Se genera más información en días que la que se generaba en años no hace tanto tiempo. Estamos en la era de la infoxicación.

Para combatirla, empresas de todo el mundo invierten en mecanismos que permitan procesar toda esta información, también llamada Big Data, y que la conviertan en conocimiento aplicable al mundo real. Este es el desafío al que nos enfrentamos.

Desafíos y oportunidades

No existen precedentes en la historia de la humanidad que nos preparen para esta cuarta revolución industrial. La velocidad con la que estamos realizando descubrimientos y creando nuevas tecnologías esta creando disrupciones en todas las industrias.

Si lo comparamos con las anteriores revoluciones, la cuarta revolución industrial avanza en forma exponencial en lugar de linealmente como las anteriores.

Un mundo completamente conectado, nuevas fuentes de energía, el acceso al conocimiento global unido a tecnologías como la inteligencia artificial, la robótica, internet de las cosas, vehículos autónomos, impresión 3D, los nuevos materiales, computadoras cuánticas… son algunos ejemplos de lo que está por venir.

Este escenario plantea grandes mejoras en los sistemas de producción y la forma de vida para todos aquellos que tengan acceso. Especialmente los avances en inteligencia artificial son capaces analizar todo este conocimiento y convertirlo en aplicable mucho más rápido de lo que podríamos haberlo hecho por nosotros mismos.

Todos estos cambios, conllevan grandes desafíos y oportunidades con los que la humanidad, los gobiernos y las empresas tendrán que lidiar.

  • Los consumidores ganarán acceso a tecnologías y servicios que les permitirán mejorar su estilo de vida e incrementar su eficiencia personal. Tendrán acceso a nuevos métodos de entretenimiento globales.
  • Las tecnológicas permitirán el incremento en la eficiencia en productividad empresarial y transporte. Los costes de comunicación y logística bajarán haciendo las cadenas de suministros más rentables y dando acceso a mercados globales a las empresas.
  • La automatización sustituirá la mano de obra de baja y media cualificación. Esto creará un desplazamiento del grueso de los trabajadores que serán sustituidos por máquinas.
  • Esta destrucción de trabajos creará una brecha aún mayor entre trabajadores altamente cualificados y el resto con el peligro de crear tensiones sociales entre ambos colectivos. Cada vez será más difícil acceder a la “clase media”.
  • La desilusión en estas capas sociales de trabajadores crecerá. La conectividad y las redes sociales servirán de altavoz a su mensaje de descontento.

Mientras que las empresas que se adapten a la innovación podrán crecer y aprovechar las oportunidades que surgirán para adquirir cada vez más poder, los gobiernos y las personas tendrán que evolucionar para enfrentarse a este nuevo escenario lleno de desafíos y distracciones.

El impacto en las empresas

Es evidente que la cuarta revolución industrial tendrá un gran impacto en el ecosistema empresarial. Las nuevas innovaciones y tecnologías disruptivas son muy difíciles de predecir incluso para los que tienen acceso a mucha información. Esto conlleva un ambiente incierto que nunca ha gustado a las empresas.

En el ámbito de los suministros. El acceso al conocimiento global permitirá a cualquier empresa que se esfuerce desarrollar procesos que incrementen enormemente las cadenas de valor existentes mejorando la calidad, velocidad y/o precio del valor que proporcionen.

La demanda también está cambiando. Los consumidores cada vez exigen más transparencia y tienen acceso a información sobre lo que compran. Esto fuerza a las empresas a generar auténtico valor para sus consumidores.

Una de las tendencias que más fuerza están tomando es la economía colaborativa y las plataformas que permiten a los consumidores interactuar entre ellos ignorando a las empresas. Esta disrupción, que es posible gracias a los smartphones, rápidamente está llegando cada vez a más sectores e industrias.

Otra de las tendencias principales es la forma en que el trabajo está cambiando. Las nuevas tecnologías y la conectividad global permiten nuevas formas de management descentralizado y sustituyen los organigramas clásicos y rígidos por nuevas formas de gestión ágiles y basadas en el liderazgo sobre el control.

En resumen, los principales efectos sobre las empresas son los siguientes.

  • La mejora en los productos
  • Las expectativas de los consumidores
  • Las economías colaborativas
  • Los cambios en las organizaciones

El impacto en los gobiernos

Para los gobiernos las nuevas tecnologías y los cambios que traerá esta cuarta revolución industrial son un desafío enorme. Tendrán que enfrentarse a nuevos modelos de negocio que no están legislados, a tecnologías que nacerán en una incertidumbre legislativa y a los cambios sociales y la destrucción masiva de empleos que exaltará a la población.

Pese a que los gobiernos tendrán acceso a todas estas tecnologías, tendrán que darse mucha prisa y ser ágiles al legislar puesto que las empresas siempre irán varios pasos por delante. Se enfrentarán a multinacionales descentralizadas que controlarán el capital y el conocimiento y que representarán un auténtico desafío.

Su habilidad para adaptarse será la que determine su supervivencia. Si son capaces de utilizar las herramientas que tendrán a su disposición y ofrecer a la población lo que ya demandan en las empresas (calidad y transparencia) tendrán una oportunidad de evolucionar. Si no, estarán en verdaderos problemas y serán completamente sobrepasados por los cambios.

Los actuales sistemas legislativos están diseñados para funcionar a la velocidad de la segunda o tercera revolución industrial. Esta nueva revolución, dispara exponencialmente la velocidad en que los cambios se producen y los sistemas legislativos no están preparados para reaccionar a tiempo.

Uno de los mayores desafíos de los gobiernos será el proporcionar al mercado la oferta correcta de trabajadores cualificados. En materia educativa es necesario un cambio en la mentalidad.

Internet y el acceso al conocimiento hacen que sea posible obtener una formación muy superior a la que los sistemas educativos proporcionan. Estos sistemas están obsoletos en su mayoría y no pueden proporcionar la educación necesaria para que las nuevas generaciones estén preparadas para el entorno en que les tocará vivir.

Otro gran desafío al que se enfrentan es en materia de seguridad. Las nuevas tecnologías siempre conllevan nuevas amenazas. Los gobiernos han de desarrollar nuevos métodos de defensa para proteger a sus ciudadanos adoptando estas tecnologías ellos mismos y desarrollándolas.

¿Cómo pueden los gobiernos superar estos desafíos? Desarrollando metodologías ágiles como ya están haciendo las empresas. Para conseguirlo la única forma es que colaboren estrechamente con las empresas y los ciudadanos y apuesten por la innovación en sus procesos.

El impacto en las personas

La cuarta revolución industrial no solo cambiará la forma en que hacemos las cosas, si no también como somos.

Todo está cambiando, la forma en que nos relacionamos, como aprendemos, como consumimos, como conocemos gente… la lista es interminable. A esto hay que añadirle la aparición de las inteligencias artificiales y los avances en biología y genética que hacen que nos replanteemos quienes somos.

Un desafío al que nos enfrentamos actualmente es la privacidad, como parte de la adopción de nuevas formas de relacionarnos y conectarnos. Estamos expuestos a que cualquiera pueda saber sobre nosotros mucho más de lo que pensamos y esto se incrementará a medida que pase el tiempo.

Esta conectividad precisamente nos lleva a otro de los grandes desafíos, la dispersión total y la infoxicación. Tenemos acceso a casi todo lo que podamos desear y esto hace que ya nada sea especialmente importante y que tenga valor real. Antes ver una película en el cine, leer un libro o adquirir un nuevo producto eran eventos importantes, ahora tenemos tanta oferta que ni siquiera sabemos que necesitamos o nos apetece realmente.

Por otro lado, profesionalmente tendremos que poner de nuestra parte para adquirir las habilidades necesarias para desarrollar nuestras carreras. La educación reglada ya no será suficiente y necesitaremos auto formarnos para acceder al mercado laboral con garantías.

Conclusión

Nos enfrentamos a desafíos sin precedentes y es la responsabilidad de todos hacer que los avances tecnológicos que están por venir trabajen para nosotros y no en nuestra contra.

Necesitamos evolucionar con ellos y adaptarnos más que nunca o seremos sobrepasados.

La cuarta revolución tiene el potencial de lanzar a la humanidad a nuevas cotas jamás soñadas y está en nuestra mano que sea para bien.

Fuentes: Innovación 6.0, WEF, Forbes

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